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Escrito por Agencia redacción
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Hace unos días, el cinco de marzo para ser más precisos, se aprobaron las reformas al código penal que incluyen nuevas modalidades de violencia de género: la obstétrica y laboral, así como modificación al delito de abuso erótico sexual; además, se aumentaron las penas a estos delitos:
Por ejemplo, el delito de "esterilidad forzada", para el cual se aplicará una pena de libertad de tres a diez años y multa de hasta 300 días de salario mínimo, más la reparación del daño, así como la inhabilitación para el desempeño de cargos o comisiones hasta por diez años a los profesionales de la salud.
Sin embargo, aún quedaron pendientes las reformas a los delitos de pederastia y estupro. Y es que, recordemos, en el debate para lograr la armonización entre los códigos penal y civil y la Ley de Acceso a una Vida Libre de Violencia, pernearon distintas visiones de los diputados y las diputadas locales acerca de la realidad veracruzana.
Las diputadas piden que se considere minoría de edad a los 18 años, tal como lo establecen tratados internacionales a los que México está suscrito.
La diputada Dalia Pérez menciona “No queremos criminalizar las relaciones entre menores, pues hay una opción de salvedad, pero queremos que cualquier adulto mayor que se involucre de manera sexual con alguna menor, sea sancionado. Estamos proponiendo que cuando sea entre iguales, es decir, no haya tanta diferencia de edad más allá de los 7 ó 5 años de edad, se le considere delito menor y entonces alcance fianza”.
Admitió que los diputados piden se reduzca esa edad y se haga la salvedad de estupro hasta los 14 ó 16 años.
Pero indudablemente, “una relación entre una jovencita de 17 años con un varón de 34 no es proporcional, de manera directa se da una influencia sobre la menor. Aclaró que en el caso de la pederastia solicitan sea hasta los 16 años, independiente de la salvedad de estupro”.
En la otra perspectiva, como la del diputado Leopoldo Torres, una joven de 15 años tiene un desarrollo psicológico y físico distinto al de un niño y mayor madurez, por lo que la tipificación del delito tendría que tener en cuenta esas condiciones.
Lo que este último punto de vista no considera es que no todas las adolescentes tienen la misma madurez psico-social, basta voltear a zonas como Zongolica para darse cuenta de la pobreza, la falta de servicios y de oportunidades que tienen las adolescentes y que las hace más vulnerables. Además, como lo señalan también reportes periodísticos, muchas adolescentes permanecen "atrapadas en el mundo subterráneo del abuso, en burdeles y sujetas a algún tipo de explotación.
Por eso, aunque las activistas celebran el avance en el aspecto formal de la elaboración de las leyes que se han realizado en los últimos días, esperan que se logre armar el andamiaje legal para hacer realidad estas propuestas, y sobre todo, que se logre capacitar a las autoridades encargadas de la administración y procuración de justicia para avanzar un poco hacia la equidad entre hombre s y mujeres.
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